Temperatura ideal para dormir según la estación y cada persona (parte II)

Dormir bien no consiste solamente en tener un buen colchón. También significa crear las condiciones adecuadas para que nuestro cuerpo pueda desconectar. La temperatura del dormitorio es clave y cómo cada persona responde a ella.

Puedes tener el dormitorio a una temperatura adecuada y, aun así, despertarte sudando.
¿Por qué? Porque el colchón y sus materiales influyen en la manera en que el calor corporal se acumula o se disipa. Los colchones más transpirables permiten una mayor circulación del aire, mientras que determinados materiales y construcciones pueden retener más calor.

La investigación científica también ha estudiado cómo las características térmicas del colchón pueden influir en la temperatura corporal y en determinadas fases del sueño.

Por eso, cuando recomendamos un colchón en Romerohogar, no nos limitamos a preguntar si lo quieres duro o blando.
Queremos saber cómo duermes. Porque el mejor colchón para una persona puede no ser el mejor para otra.

Pareja compartiendo la cama
Pareja con diferente sensibilidad a la temperatura

Esta es una de las consultas más habituales. Una persona quiere abrir la ventana. La otra quiere taparse hasta las orejas.
Una duerme con pijama. La otra necesita dormir con poca ropa.

Y comienza la negociación nocturna.

La solución no debería ser que uno de los dos duerma incómodo. La temperatura de confort puede variar entre personas y existen diferencias individuales en las preferencias térmicas durante el sueño.

En lugar de intentar encontrar una temperatura que satisfaga perfectamente a los dos, es más práctico mantener una temperatura ambiental razonablemente fresca y adaptar individualmente el sistema de cama.

Por ejemplo:

Para la persona friolera:

  • edredón o manta adicional.
  • pijama más cálido.
  • textiles que aporten mayor aislamiento.

Para la persona calurosa:

  • ropa de cama más ligera.
  • tejidos transpirables.
  • mayor ventilación.
  • colchón y materiales que favorezcan la disipación del calor.

Y hay otro factor fundamental en una cama de pareja:

Un buen sistema de descanso debe permitir que cada persona encuentre su posición y su nivel de confort sin que los movimientos de la otra alteren continuamente su descanso.

Porque compartir cama no debería significar compartir necesariamente las mismas necesidades de descanso.

Niño dormido plácidamente

Los niños y especialmente los más pequeños merecen una atención especial frente a las temperaturas extremas. La literatura sobre sueño y olas de calor identifica a los niños entre los grupos especialmente vulnerables al calor nocturno.
La clave no es abrigarlos al máximo. Es evitar el exceso de calor y utilizar ropa de cama adecuada a la estación.

Para los niños, además de controlar la temperatura del dormitorio, debemos prestar atención a:

  • El tipo de colchón.
  • Su capacidad de ventilación.
  • Los materiales de la ropa de cama.
  • El grosor del pijama.
  • Evitar exceso de mantas.
  • Mantener una habitación ventilada y confortable.

En los más pequeños, cualquier duda específica relacionada con temperatura ambiental, enfermedad o condiciones particulares debe consultarse con el pediatra.

Los adolescentes pueden tener horarios diferentes, dormir más horas y presentar rutinas de sueño menos regulares, como demuestran algunos estudios ( Thermal preference effects on physiological responses and bedding system insulation selection during good quality sleep in the transitional season (2024) ).
Pero hay algo que no cambia: también necesitan un entorno térmico confortable para descansar. En su caso, además de la temperatura, recomendamos prestar atención al conjunto: colchón + almohada + ventilación + oscuridad + reducción de pantallas antes de dormir.
Y si tenemos un adolescente que se mueve muchísimo durante la noche o que se despierta habitualmente con calor, conviene revisar el sistema de descanso completo.

A veces el problema no está en el dormitorio. Está en lo que ocurre dentro de la cama.

Adolescente dormido

Con la edad también pueden cambiar las necesidades térmicas. De hecho, un estudio realizado con personas mayores ( Nighttime Ambient Temperature and Sleep in Older Adults (2024). ) en sus propios hogares observó que el sueño fue más eficiente dentro de un rango nocturno de aproximadamente 20-24 ºC, aunque existían diferencias importantes entre individuos.

Esto nos recuerda algo esencial:

Una persona mayor que siente frío puede necesitar un ambiente ligeramente más cálido y ropa de cama adecuada. En cambio, otra puede ser especialmente sensible al calor. Por eso, la recomendación debe ser personalizada. Y aquí el colchón vuelve a tener un papel fundamental: además de temperatura, debe proporcionar un soporte adecuado, facilitar los cambios de postura y ofrecer comodidad durante toda la noche.

No. Y este es uno de los errores más frecuentes al comprar un colchón. No deberíamos elegirlo únicamente por su precio, estética o por la recomendación de un familiar.
El cuerpo importa. La posición en la que dormimos, nuestro peso, nuestra morfología, la sensación de firmeza que necesitamos y nuestra sensibilidad térmica deben formar parte de la elección.
Eso sí: no debemos caer en la idea simplista de que una persona más grande necesariamente necesita una temperatura determinada. La investigación sobre preferencias térmicas (Sleep on a high heat capacity mattress increases conductive body heat loss and slow wave sleep. Physiology & Behavior, 185, ) muestra que factores como altura, peso o IMC no explican por sí solos las preferencias térmicas individuales.
Por eso, en lugar de utilizar una fórmula universal, en Romerohogar preferimos hacer algo mucho más útil: escucharte.

En Muebles Romerohogar sabemos que elegir un colchón no debería ser una decisión basada únicamente en una ficha técnica.
Somos especialistas en descanso y trabajamos con soluciones adaptadas a diferentes personas, necesidades y formas de dormir.

Si buscas los mejores colchones en El Ejido, ven a probarlos y cuéntanos cómo duermes: si tienes calor, si eres friolero, si duermes de lado, boca arriba, si compartes cama, si te mueves mucho durante la noche o si simplemente llevas tiempo levantándote sin sentir que has descansado.

Te ayudaremos a encontrar el colchón, la base, la almohada y el sistema de descanso que mejor encajen contigo.
Y si estás buscando sistemas de descanso en Almería, en Muebles Romerohogar ; distribuidores Oficiales Flex, encontrarás asesoramiento especializado para convertir tu dormitorio en un verdadero espacio de bienestar.

Porque una cama puede ocupar el centro de un dormitorio. Pero el descanso debería ocupar un lugar central en tu vida.

Preguntas frecuentes sobre temperatura ideal para dormir

¿Qué colchón es mejor para las personas calurosas?

No existe un único modelo perfecto para todos, pero conviene buscar un sistema de descanso con buena capacidad de ventilación y regulación térmica. También es importante valorar el material, la construcción del colchón, la ropa de cama y las características personales del durmiente.

¿Qué temperatura es mejor para dormir en pareja?

La temperatura ambiental debe buscar un punto de confort razonable para ambos. Si las preferencias son diferentes, es más práctico adaptar individualmente las capas de ropa de cama y elegir un sistema de descanso con buena independencia de lechos.

¿Qúe temperatura es mejor para el sueño de los niños?

Los niños se identifican entre los grupos especialmente vulnerables al calor nocturno. necesitan evitar el exceso de calor y utilizar ropa de cama adecuada a la estación.

¿Las personas mayores necesitan dormir a una temperatura diferente?

Las necesidades térmicas pueden cambiar con la edad. Un estudio realizado en personas mayores encontró mayor eficiencia del sueño aproximadamente entre 20 y 24 ºC, aunque con diferencias significativas entre individuos. Por ello, el confort debe personalizarse.

¿Cómo elegir un colchón según la temperatura corporal?

Hay que valorar si la persona tiende a tener calor o frío, además de su postura, complexión, preferencias de firmeza y necesidades de soporte. El comportamiento térmico depende tanto de los materiales como de la construcción del colchón.